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Archivo mensual: diciembre 2011

COCTEL DE CHAMPAN Y ¡FELIZ AÑO NUEVO!

Os presento este cóctel de champán, y brindo deseando que en el nuevo año se cumplan todos vuestros sueños.

Ingredientes para una copa de flauta

* 180 ml de champán o cava
* Un terrón de azúcar
* Dos chorritos de angostura
* 15 ml de coñac
* Un trozo de cáscara de naranja sin lo blanco
* Un trozo de naranja y una cereza para decorar

Elaboración

Frotamos un poco el terrón de azúcar en un trocito de cáscara de naranja y lo ponemos en una copa de flauta.
Añadimos la angostura (en la receta pone dos chorritos, pero la angostura no sale del frasco en chorritos hay que darle unos pocos golpes secos, que moje el terrón y quede un poco en el fondo de la copa).
A continuación echamos el coñac (esta cantidad tan pequeña yo la mido con una jeringuilla que tengo para estas cosas, pero 15 ml son, más o menos, un tapón hasta el borde de la botella de coñac) y finalmente rellenamos con el champán o cava bien frio (lo que entra en la copa son los 180 ml aproximadamente).
Decoramos con un trozo de naranja y una cereza y a brindar por el año que comenzamos.

Para mí hoy es un día difícil.  El 31 de Diciembre de 2006 murió mi madre. Por desgracia ya había aprendido unos cuantos años atrás, cuando murió mi hermana, que da igual el día del año en que nos ocurra algo así.  El dolor para las familias es el mismo.  Pero no quiero ser lastimera, hay muchas personas en mi misma situación o peores, soy afortunada por muchas cosas y doy gracias a Dios por todas ellas.
Así pues un año más, superaré la pena, y disfrutaré de esta despedida de año igual que intento disfrutar cada día de mi vida, y desearé que el 2012 sea mejor para todos.

                                        ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

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PAN DE MOLDE

Cuando empecé a hacer pan en casa, nada sofisticado, panes muy elementales, me regalaron una panificadora, que la pobre quedó relegada enseguida a simple amasadora porque para hornear me gusta más el horno. En ella he amasado distintas recetas de pan de molde de las muchas que podemos encontrar en los distintos blogs y páginas especializadas, y al final he adoptado y adaptado una de Eva (ma petite boulangerie), cambiando la mantequilla por aceite de oliva virgen extra y utilizando solo 270 gr. de agua (ella usa 300 gr.), pero tendréis que probar como me pasó a mí. No todas las harinas, aunque sean de fuerza, absorben la misma cantidad de líquido.

Ingredientes:

* 500 gr. de harina de fuerza
* 270 gr. de agua
* 50 gr. de leche entera
* 10 gr. de aceite de oliva virgen extra
* 10 gr. de sal
* 25 gr. de levadura fresca prensada o 10 gr. de levadura seca de panadería
Un poco de aceite para engrasar el molde

Elaboración

Si lo hacemos en panificadora ponemos en la cubeta todos los ingredientes, primero los líquidos y después los secos, y conectamos el programa de amasado y levado.
Una vez finalizado el programa, colocamos la masa en la encimera ligeramente enharinada, amasamos un poco y damos forma de cilindro.
Ponemos el pan en el molde previamente engrasado con aceite y dejamos levar hasta que casi doble su volumen. Yo uso un molde rectangular de plum cake cuyo hueco interior mide 30 x 11 cm. No uso molde con tapa porque a nosotros, sobre todo a mí, nos gusta el pan con corteza. Introducimos en el horno precalentado a 210º calor arriba y abajo (convencional sin aire) durante 42 minutos. Respecto al tiempo de horneado, lo de siempre, vigilar, porque en mi horno tarda eso, pero a lo mejor en otros tarda unos minutos más. Si vemos que aún no ha transcurrido todo el tiempo pero se está tostando por arriba ponemos un poco de papel de aluminio. Esto último siempre lo tengo que hacer. Cuando esté listo sacamos a enfriar a una rejilla.
Si amasamos a mano, en un bol formamos un volcán con la harina y en el centro echamos el resto de ingredientes; si la levadura es fresca la disolvemos  en la leche tibia o la desmenuzamos y la mezclamos bien con la harina, no obstante siempre tener precaución tanto si amasamos a mano como a máquina de que la levadura no esté en contacto directo con la sal. Una vez concluido el amasado dejar levar y proceder de la misma forma que he explicado a partir de sacar la masa de la panificadora.
De todas formas os recomiendo, aunque se tenga panificadora, amasar a mano las primeras veces hasta encontrar el equilibrio adecuado de líquido con la harina que utilicéis.
Esta combinación de ingredientes es la que más gusta en casa, de todas maneras a partir de ahora voy a experimentar mucho más porque me han regalado una Kitchen Aid Profesional, y ya no me va a dar tanta pereza amasar a mano, que aunque todo se puede hacer a mano estas máquinas facilitan mucho el trabajo. Os pongo foto para que veáis lo bonita que es. Espero sacarla partido porque si no Papá Noel se va a enfadar conmigo. Ya os iré contando los resultados. 

LENTEJAS CON PATATERA IBERICA

Hoy una receta que no tiene nada de navideña, por lo menos en España.
Normalmente las lentejas las suelo guisar solo con verduras, y dejo el exceso de grasas para la fabada, las judías pintas, el cocido, que no me gusta nada eso que llaman cocido light. Pero en esta ocasión he hecho una excepción.
Hace unas  semanas mi marido volvió a casa de un viaje profesional por Extremadura con chacinas ibéricas varias compradas en Mérida. Entre ellas dos humildes patateras ibéricas con un puntito picante. Buenísimas, se comen en crudo como si de chorizo se tratara y tenían un sabor excelente. Así que, heme aquí, confiscando un trozo pensando en hacer las siguientes lentejas con esta delicia y a ver qué tal salían. Digo confiscar porque si me descuido me quedo con las ganas. El resultado estupendo, estaban muy buenas, no iba a publicar una receta de unas simples lentejas, pero al final he pensado que le puede venir bien a quien empiece en esto de los fogones.

Ingredientes

* 300 gr. de lentejas castellanas de la mejor calidad posible
* Un trozo de patatera ibérica (el trozo que yo he echado pesaba 300 gr.)
* Una cebolla
* Un tomate maduro
* Un pimiento verde
* Cuatro dientes de ajo
* Dos hojas de laurel
* Una rebanada de pan
* Aceite de oliva virgen extra
* Sal
* Pimentón dulce de la Vera

Elaboración

Yo no pongo las lentejas a remojo el día anterior, me parece innecesario con esta legumbre.
Las limpiamos muy bien bajo el chorro del agua puestas en un colador fino.
Echamos en la cacerola las lentejas bien limpias, el pimiento verde limpio de semillas, el tomate, la cebolla, tres dientes de ajo, dos hojas de laurel y sal. La cebolla y los dientes de ajo los meto en la malla que uso para los garbanzos, así después es más fácil sacarlos de la olla. Echamos un chorro de aceite de oliva virgen extra y cubrimos de agua.
Ponemos a cocer durante una hora y media más o menos, vigilando por si hay que añadir algo de agua.
Transcurrido este tiempo, pero sin parar la cocción, lavamos un poco la patatera ibérica y la añadimos, sacamos el pimiento, el tomate, la cebolla y los ajos y los pasamos por el pasapurés. No uséis la batidora porque cambia la textura y tampoco queremos la piel del tomate. Reservamos.
Freímos una rebanada de pan y un ajo, los machacamos en el mortero.
Ahora ponemos aceite en una sartén y cuando esté templado echamos una cucharadita del tamaño de las de café, de pimentón dulce, removemos apartado del fuego, cuidado que no se queme el pimentón, y enseguida añadimos lo que habíamos pasado por el pasapurés. Lo rehogamos un poco. Añadimos también lo que tenemos en el mortero con un poquito de caldo de las lentejas. Revolvemos y se lo volvemos a echar a las lentejas. Dejamos que siga cociendo todo junto unos quince minutos más. Probamos, rectificamos de sal si es necesario y servimos.
En total las habré tenido cociendo unas dos horas aproximadamente.
Con estas cantidades salen cuatro raciones de plato único.
Respecto a la olla a presión os diré que la utilizo para muchísimas cosas, pero no para las lentejas, me gusta el resultado en la cacerola. Hago cantidad para un par de veces y congelo. Y como os decía al principio siempre las hago así, pero sin echar ni la patatera, ni chorizo, ni nada de este tipo de avíos. Y también están muy ricas.

PAN DE CADIZ

Si os gusta el mazapán, creo que este pan de Cádiz os va a encantar. La receta me la dio mi vecina y amiga Paloma. Es muy fácil de elaborar. Muchas gracias Paloma,  lo hago todos los años y nos gusta mucho.

Ingredientes

* 250 gr. de azúcar glas (vale la que podemos moler nosotras en casa con un molinillo que solo utilicemos para ese menester)
* 250 gr. de almendra cruda molida (preferiblemente  de la variedad marcona)
* Un huevo (56 gr.)
* Una yema de huevo para pintar el pan por encima
* Frutas confitadas (naranja, calabaza, guindas rojas y verdes, mandarina, pera………) lo que más os guste. Yo en esta ocasión he usado naranja, calabaza, y guindas rojas y verdes.

Elaboración

Mezclar el azúcar con la almendra y añadir el huevo batido. Amasar bien esta mezcla con las manos hasta que quede homogénea. Al principio os parecerá que hay poco líquido, pero enseguida empezará a ligar.
Pesar el conjunto y dividirlo en tres porciones iguales.
Precalentar el horno, solo el grill, a 250 º
Cada una de las porciones se vuelve a trabajar un poco, y después se alisa con el rodillo, dándola forma oval. No os preocupéis si se os pega en la encimera, se despega perfectamente con una rasqueta de plástico sin que pierda la forma.

 

 

 


En la bandeja que vamos a meter al horno ponemos un poco de papel de horno y colocamos primero un óvalo. Lo cubrimos con la fruta cortada en tiras y las guindas partidas por la mitad, a continuación ponemos encima otro óvalo y repetimos otra vez la colocación de las frutas y las guindas. Por último se cubre con el último óvalo de masa y ayudándonos de los dedos pulgares vamos presionando y cerrando alrededor de todo el pan para disimular lo más posible las uniones de las tres capas.
Ahora con un cuchillo de hoja lisa hacemos un dibujo de rombos en la tapa de arriba, pintamos con la yema de huevo e introducimos la bandeja en el horno para que se dore. Vigilar constantemente. No se tiene que cocer, solo se tiene que dorar la parte de arriba, en cuanto esté dorado (no tarda mucho) lo sacamos a una rejilla para que enfríe. Si sobra algo guardarlo envuelto en film transparente para que no se seque por el corte.
Ya solo me queda desearos una muy FELIZ NAVIDAD.

GALLETAS DE “NO JENGIBRE”

En mi última incursión en una tienda de utensilios para la cocina me compré el cortador para hacer las clásicas galletas de jengibre, sabiendo que de jengibre no iban a ser, pues a mis sobrinas y sobrino-nieto, principales destinatarios de las mismas, lo del jengibre como que no. Las he hecho de chocolate. Es una clásica receta de galletas de mantequilla con chocolate, y algunas las he decorado un poquito para que quedaran más graciosas. La glasa no la he hecho yo. Compré unos tubos de Wilton que se llaman Decorating Icing en blanco y rojo, y unas boquillas con acoplador que se adaptan al tubo y listo. He puesto solo unos pequeños detalles para poder comer  la galleta que está muy buena.Ingredientes

* 320 gr. de harina de repostería
* 200 gr. de mantequilla en pomada (temperatura ambiente)
* 120 gr. de azúcar glas (he usado molida por mí en un molinillo que solo uso para ello)
* 25 gr. de cacao puro en polvo (yo he utilizado el de Valor)
* Un huevo (pesaba 52 gr.) a temperatura ambiente

Elaboración

Tamizamos la harina y la mezclamos con el cacao también tamizado, utilizando una cuchara, hasta que el conjunto adquiera un color uniforme. Reservamos.
En un bol batimos la mantequilla y el azúcar con unas varillas eléctricas hasta que la mezcla blanquee y esté cremosa.
Añadimos el huevo batido poco a poco integrándolo con las varillas, a continuación empezamos a echar la harina con el cacao, mezclamos primero con una cuchara y después vamos amasando hasta que se nos despegue de las manos.
Seguramente si vuestro huevo pesa un poco menos que el mio no necesitareis añadir toda la harina, pero si pesa un poco más, igual necesitáis unos gramos más. Yo uso huevos camperos, que no son todos del mismo tamaño y además no suelen ser muy grandes, por eso os pongo el peso.
Una vez que tengamos lista la masa la partimos en dos trozos.
Ponemos papel de horno en la encimera, encima ponemos un trozo de masa, encima otro papel de horno, y con el rodillo estiramos dándole un grosor de medio centímetro aproximadamente, yo he usado un rodillo regulable y las he dejado de 6 milímetros.
Lo ponemos en una bandeja y lo metemos al frigorífico durante una hora como mínimo.
Con el otro trozo hacemos lo mismo.
Este truco de meter la masa ya estirada en el frigo, se lo leí a Bea, que ya sabéis que fue pionera en esto de las masas de galletas en los blogs, principalmente masa de galletas para decorar. La verdad es que está fenomenal porque cuando lo sacamos del frigorífico simplemente cortamos,  nos facilita el trabajo porque la masa ya fría se estira peor.
Un cuarto de hora antes de sacar la masa de la nevera, encendemos el horno, calor arriba y abajo a 180º .
Sacamos nuestra masa del frigorífico y con el cortador vamos formando nuestras galletas. Cuando tengamos todas las que han salido en este primer corte las depositamos con una espátula en la bandeja del horno, no hace falta poner papel. Ponerlas un poco separadas unas de otras, unos dos centímetros aproximadamente. Las metemos a hornear.
Los recortes de masa, los juntamos, los volvemos a estirar y los metemos al frigo unos quince minutos.
En mi horno han estado diez minutos, en la posición que llaman convencional (calor arriba y abajo) especial repostería sin aire, después sacamos la bandeja y con la espátula las vamos depositando en una rejilla para enfriar.
Sacamos el otro trozo y procedemos de la misma manera. Sacamos los recortes ya estirados que tenemos en la nevera y volvemos a hacer la misma operación.
Cuando estén todas horneadas y frías las decoramos con esos pocos detalles o directamente las comemos sin decorar.

Observaciones

Es ideal tener un rodillo regulable al que se pueden aplicar unas ruedas en los extremos para que sea más fácil que la masa quede completamente igualada por todas partes. En mi caso, como os he dicho, han sido de 6 milímetros de grosor exactamente. Os pongo foto del rodillo. Pero vamos que yo este rodillo lo tengo hace un año y las galletas las he hecho antes,  muchas veces, con mi rodillo de toda la vida.

 

 

 

Si no estáis muy seguros del comportamiento de vuestro horno, como estas galletas son oscuras y es más difícil controlar por el color si se están tostando de más, os recomiendo que hagáis una prueba con dos o tres de ellas primero. En mi horno a 180º con diez minutos exactos están perfectas.

RISOTTO VERDE CON LANGOSTINOS

Nosotros somos bastante arroceros. Nos gustan todas las preparaciones con arroz, unas más, otras menos, excepto el arroz con leche que no nos gusta a ninguno. La verdad es que con esto de los sabores y las texturas yo no alcanzo a entender por qué me gusta tanto la leche merengada y sin embargo no puedo con el arroz con leche. Es un rechazo total solo con verlo y juro que lo he probado eh, pero no puedo con él. En fin, no me enrollo más y os cuento como se hace un risotto verde con langostinos.

Ingredientes (Para tres personas)

* 300 gr. de arroz variedad arborio o carnaroli
* Una cebolla
* Un diente de ajo
* 150 ml. de vino blanco seco
* 80 gr. de parmesano reggiano recién rallado
* 200 gr. de espinacas (yo las he usado congeladas)
* Un litro de caldo de verduras (yo he usado Aneto, porque no tenía casero)
* 12 langostinos
* Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta blanca molida

Elaboración

Limpiamos los langostinos y ponemos los cuerpos en una sartén con sal y un chorro de aceite. Reservamos.
Cocemos las espinacas y las dejamos escurriendo en un colador un buen rato para que pierdan toda el agua posible. Cuando estén bien escurridas las añadimos al caldo de verduras y las trituramos con la batidora.
Ponemos el caldo a calentar.
Echamos aceite en una cacerola y ponemos a pochar la cebolla y el ajo, cortados en brunoise (trocitos cuadrados pequeños), a fuego lento, sin prisas. Se tiene que poner transparente todo el conjunto sin coger color. Cuando esté en su punto añadimos el arroz y rehogamos a fuego fuerte, añadimos el vino y sin dejar de mover esperamos a que se evapore.
A continuación empezamos a echar el caldo, que deberá estar hirviendo, sin dejar de remover con una cuchara de madera, primero un cazo y según se vaya consumiendo el caldo vamos añadiendo cazo a cazo y sin dejar de remover en ningún momento. Cuando lleve unos 15 minutos, más o menos, añadimos la sal y un poquito de pimienta blanca. En este momento también encendemos el fuego y salteamos los langostinos. Seguimos añadiendo caldo y removiendo, esta cantidad de arroz se llevará en 18 o 20 minutos todo el caldo. Cuando esté en su punto, un pelín al dente, cuidado de no pasarlo de cocción, lo apartamos del fuego, rectificamos de sal si es necesario, añadimos el queso rallado, mezclamos un poco, emplatamos , colocamos en cada plato cuatro langostinos y servimos inmediatamente.
Yo no utilizo nata para el risotto. Esta variedad de arroces, tanto el arborio como el carnaroli, proporcionan una cremosidad extraordinaria al plato sin necesidad de más añadidos.

Observaciones

Es muy importante que la cebolla y el ajo se pochen a fuego muy lento para que no cojan color.
El caldo debe estar hirviendo y debe añadirse poco a poco según lo vaya necesitando el arroz.
Durante la cocción, el arroz no se deja de remover y siempre se hace con cuchara de madera.
Ya sé que vais a pensar, y si el arroz no se puede dejar de remover ¿cómo hago para encender el fuego para saltear los langostinos? Son dos segundos quitar las manos del arroz para encender el fuego y tres segundos darles un “removio” a los langostinos y apagar el fuego. Y si tenéis pinche cerca que se ocupe él de saltearlos. Espero que os guste.

CARRILLERAS DE TERNERA

He de confesar que la primera vez que comí carrilleras de ternera fue hace unos tres años en un restaurante con motivo de una celebración familiar. Me encantan   los callos, las mollejas de cordero, los zarajos, las gallinejas, los entresijos, las criadillas, el hígado………. es decir, no hago ascos a nada de la casquería. Me gusta todo, pero como mis comensales habituales (marido – hijo) aunque comen algunas cosas, sobre todo mollejas de cordero, a otras les hacen ascos, pues hasta ese día nunca había guisado carrilleras. Reconozco que es una carne con un sabor fuerte,  pero acompañada de una rica salsa es una carne tierna que está muy buena. Y a ellos también les gusta. Mi preparación no es muy ortodoxa porque yo fileteo la carrillera antes de cocinarla para así limpiarla lo mejor posible y reconozco que de esta forma estropeo un poco más de lo normal de carne, pero ya me he acostumbrado a hacerlo así y me gusta el resultado.

Ingredientes

* Dos carrilleras de ternera que pesaban 1.055 gr. las dos
* Tres cebollas
* Cinco dientes de ajo
* Un pimiento rojo
* Cuatro zanahorias
* Tres puerros
* 250 ml de vino de jerez
* 200 ml. de agua
* Una manzana Golden
* Harina, sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra

Elaboración

Limpiamos muy bien las carrilleras de las telillas y tendones. Os lo puede hacer el carnicero, pero a mí me gusta hacerlo yo, es fácil y además lo limpiamos con más esmero. Como os he dicho voy limpiando y cortando en filetes gruesos.
Salpimentamos la carne.
Ponemos a calentar aceite en una sartén. Cogemos cada trozo de carne la pasamos por harina, sacudimos bien el exceso y la marcamos en el aceite. Vamos reservando en un plato.
Ahora picamos todas las verduras, las cebollas y el pimiento en juliana (tiras), las zanahorias y los puerros bien limpios, en rodajas, y los ajos en láminas. Pelamos la manzana y la picamos en trozos.
Ponemos aceite en la olla a presión y rehogamos a fuego lento todas las verduras y la manzana. Añadimos un poco de sal. Que se pochen despacito para que no se quemen ni se peguen al fondo.
Cuando esté todo bien pochado añadimos el vino, subimos el fuego, dejamos que evapore el alcohol, echamos el agua, incorporamos las carrilleras y cerramos la olla. Desde que empiece a girar la válvula lo dejamos 15 minutos, si usáis como yo olla super rápida ponemos la posición uno (cocción tradicional) y también lo dejamos 15 minutos.
Transcurrido este tiempo apagamos el fuego y cuando se pueda abrimos la olla y pasamos todo a una cacerola. La ponemos al fuego y dejamos que cueza destapado hasta que la carne esté tierna. En esto influirán muchos factores, la calidad de la carne, el tamaño de los trozos, yo las tuve una hora más y ya estaban tiernas. Se trata de vigilar y probar. Incluso puede ser necesario añadir una pizca más de agua.
Cuando las carrilleras estén en su punto, con cuidado, sacamos los trozos de carne y pasamos todas las verduras por el pasapurés o por la batidora (yo en esta ocasión lo pasé por la batidora), rectificamos de sal, y volvemos a añadir la carne. Lo ideal es guisarlo de un día para otro, está más rico cuando se asientan los sabores.
Con estas cantidades comen perfectamente cinco personas.
A nosotros nos gusta acompañado de las clásicas patatas fritas en cuadraditos.