Ayer entramos en el otoño, vuelven los días más cortos, el fresquito, y ya no nos da tanta pereza encender el horno. Hoy os explico cómo he hecho este pan de hogaza.
Es una receta que tengo guardada desde hace unos cuantos meses y no había encontrado la ocasión de publicarla hasta ahora. Este inicio de Septiembre se ha complicado un poco este año, seguramente va a haber cambios en alguna faceta de mi vida y eso me tiene muy ocupada.
Así que me ha venido bien aprovecharla para publicarla hoy.
Está sacado del libro de Ana Bellsolá, Pan en casa, y he utilizado un pre fermento, el llamado pâte fermentée de Peter Reinhart. Con las cantidades que salen de pre fermento se pueden hacer dos hogazas, o se puede hacer una y congelar el resto de pre fermento para otra ocasión. Esto último es lo que hice yo, preparé una hogaza, congelé lo que me quedó de pâte fermentée y lo utilicé dos meses después para hacer otra, que también salió estupendamente.
Ya os he comentado en otras entradas sobre pan que esto engancha un montón y cada vez quieres ir mejorando un poco más, pero sobre todo es un gran placer las sensaciones que se tienen haciendo algo tan básico como el pan. Os recomiendo por lo menos en una ocasión que lo intentéis.
Ingredientes
Para el pre fermento
* 70 gr harina común de la que usamos normalmente para, por ejemplo, rebozar
* 70 gr harina de fuerza o panadera
* 3 gr sal
* 3 gr levadura fresca
* 90 gr agua a temperatura ambiente
Para el pan
* 500 gr harina de fuerza o panadera
* 350 gr agua
* 10 gr sal
* 100 gr de pre fermento
* 5 gr levadura fresca
Elaboración
Pre fermento
Mezclar las harinas, la sal y la levadura.
Añadir el agua poco a poco por si no fuera toda necesaria o debierais añadir un poco más. Mezclar con una cuchara. Debe quedar una masa ni demasiado pegajosa ni demasiado rígida. Espolvorear un poco la mesa de trabajo y amasar unos minutos hasta que quede suave y maleable, no excesivamente pegajosa.
Engrasamos un bol y la ponemos dentro tapada con papel film, la dejamos fermentar hasta que doble su volumen a temperatura ambiente.
Una vez ha doblado el volumen la sacamos del bol, la amasamos suavemente para que pierda el aire y la volvemos a poner en el bol. Tapamos nuevamente e introducimos el bol en la nevera durante toda la noche.
Pan
Una hora antes de comenzar sacamos los 100 gr de pre fermento del frigorífico y lo dejamos a temperatura ambiente. El resto lo podemos congelar.
Mezclamos en un bol el agua y la harina y lo dejamos reposar una hora.
Después añadimos la sal, la levadura fresca desmenuzada y el pre fermento.
Amasamos hasta conseguir una masa lisa y elástica. Yo lo hago con amasadora (con la kitchen aid prof.) y lo tuve dos minutos a velocidad 2 y diez minutos a velocidad 4.
Dejamos reposar la masa durante dos horas y cuarto cubierta con un paño. Durante el reposo la estiraremos y plegaremos sobre sí misma a los quince minutos y a la hora y cuarto de haber empezado el reposo. Esto se hacer para ir dando fuerza a la masa.
Transcurridas las dos horas y cuarto enharinamos la mesa y damos forma de bola a la masa y la dejamos reposar sobre un paño y tapada con otro paño ambos enharinados durante una hora y media más o menos, hasta que veas que prácticamente ha doblado su volumen.
Precalentamos el horno a 230º calor arriba y abajo y si tenemos ponemos la piedra como os explicaba aquí.
Haces los cortes a la masa. Yo los hago en cruz.
Vaporizas con agua el horno e introduces la masa durante 40 minutos aproximadamente, hasta que al golpear el pan por debajo suena a hueco.
Lo sacamos a una rejilla y lo dejamos enfriar completamente. No es aconsejable comer el pan caliente, además durante el enfriado todavía está terminando la cocción y un buen enfriado nos garantiza una corteza crujiente. Eso dice Anna Bellsolá, y la verdad es que yo he comprobado que tiene razón.
Espero que os guste y por lo menos en una ocasión probéis.




















