¿Os apetece un helado de fresas con trocitos de chocolate? Lo bueno de hacer nosotros en casa los helados es que podemos hacerlos al gusto de nuestros comensales. En mi casa somos tres, algunas veces, cuando viene mi padre a comer, cuatro, y cada uno tiene un sabor preferido, pero la verdad es que éste de fresones, con trocitos de chocolate, nos gusta un montón a todos. Sin usar azúcar invertido, que yo no sabía ni que existía, nos lo hacia mi madre cuando éramos pequeños todos los años, unas veces en forma de simplemente batido fresquito y otras convertido en helado con esos moldes con forma de polo que vendían las presentadoras de la más famosa marca de envases de plástico del mundo. Os cuento como lo hago, es muy sencillo. No es imprescindible tener heladera, reconozco que es más cómodo y quizá quedan un poco más cremosos, pero vamos, que ya os digo que helados se han hecho toda la vida sin necesidad del aparato en cuestión.
Ingredientes
* 350 gr fresones (mejor si los tenéis congelados, así no hay que esperar a que la mezcla enfríe para pasarla a la heladera. Si lo vais a hacer sin heladera da igual que sean frescos o congelados)
* 200 ml nata líquida mínimo 35% mg
* 300 ml leche
* 120 gr azúcar
* 40 gr azúcar invertido (aquí, en la receta del helado de donuts, os explico cómo se hace)
* 70 gr chocolate de vuestro gusto
Elaboración
Ponemos todos los ingredientes, excepto el chocolate, en una jarra o en un vaso alto de la batidora. Trituramos. Si lo hacéis con fresón congelado como yo, hay que hacerlo poco a poco y procurando no sacar mucho el brazo de la batidora porque sino os salpicará un montón. Al principio parece que no vamos a ser capaces, pero con un poco de paciencia se consigue, yo lo hago con la típica batidora de brazo, la misma que uso para hacer mayonesa.
Una vez todo triturado ponemos en marcha la heladera y echamos el contenido del vaso. Dejamos mantecar el helado hasta que veamos que está bastante cremoso. Añadimos el chocolate troceado, dejamos que se mezcle un par de minutos más y ya lo pasamos a un envase de plástico con tapa y lo llevamos al congelador.
Si usáis fresones frescos sin congelar, una vez todo triturado (sin añadir el chocolate) hay que enfriarlo en el frigorífico durante unas tres o cuatro horas antes de pasarlo a la heladera a mantecar, y ya al final añadir el chocolate, como he dicho anteriormente.
Si no tenéis heladera, una vez todo triturado, se mete en el congelador, mejor en un bol de aluminio, y a la hora y media o dos horas, más o menos, lo sacamos y lo batimos con unas varillas eléctricas. Repetiremos esta operación dos veces más, en la última ya añadimos el chocolate troceado, y también nos quedará un rico helado, que finalmente guardaremos en un envase plástico con tapa.
Para consumirlo lo ideal es sacarlo unos diez minutos antes del congelador.

































